
Un nidito acogedor en Guardamar del Segura, a solo 700 metros de la playa. 47 m² pensados para vivir el Mediterráneo a diario o para escaparse cada fin de semana. El apartamento tiene un dormitorio doble, cocina equipada, baño con ducha y un salón-comedor luminoso con salida a una terraza de 3 m² con vistas al mar. Está en una segunda planta de un edificio de 1996 con ascensor y piscina comunitaria. Todo queda a mano: tiendas, bares y restaurantes a unos 100 metros. Aparcar no es un drama: junto al edificio siempre hay sitio libre en la calle. El aeropuerto y los campos de golf están a unos 30 km. Perfecto como primera vivienda, segunda residencia o inversión para alquilar.
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